domingo, 27 de julio de 2014

GREG IZOR & King Bee 02/Agosto/2014

Léelo n'asturianu
Nueva cita con el Blues en Valles (comonosmola). Una noche de verano de las ideales, con la sede llena de caras conocidas y aficionados bluseros de aquí y allá. La banda King Bee había dejado muy buen recuerdo de su paso por las Jornadas de Blues del pasado octubre, y las expectativas ante el solista de la noche, el armonicista y cantante estadounidense Greg Izor, eran muy buenas. La noche prometía, y vaya si cumplió.
El quinteto madrileño integrado por los hermanos Emilio (armónicas y voz) y Carlos Arsuaga (batería), Alvaro Bouso ( guitarra y voz), Ignacio Mendivil ( bajo) y Sergio Fernández ( guitarra), abrió el concierto sobre las 23:30 con un par de temas propios, “Dream Girl” y  “ I got to go”. La banda, que cuenta con un sólido rodaje, plasticidad y complicidad en el escenario, y un repertorio que recorre todos los estilos de blues, del norte al sur, resultó un perfecto acompañamiento para el fantástico Izor, un verdadero torbellino de energía en el escenario.
Lo vivido esa noche quedará por muchos años entre nuestros recuerdos. Blues genuino sobre las tablas, un sonido que partía la pana, músicos entregados y público receptivo y con garbo: el cóctel perfecto. Sin duda alguna, y a pesar del buen sonido de conjunto, de la rigurosa base rítmica y la impecable labor de los dos guitarristas, el protagonismo de la noche se lo llevó la armónica, tanto en los solos de Greg como en los acompañamientos de  Emilio Arsuaga. El brillo y la garra del tejano sobre las tablas se hicieron presentes desde su misma aparición en el escenario, como un verdadero huracán, demostrando además gran complicidad con el público, a pesar de nuestras típicas barreras idiomáticas. Alternando armónicas cromáticas y diatónicas en melodías y solos profundos, bien construidos técnicamente pero arrebatadores y salvajes en su esencia, nos embaucó también con una voz potente y llena de matices. El tío es pura pasión, se le nota al tocar, al cantar, al hablar, al moverse. Se nos metió a todos en el bolsillo: a los músicos que le acompañaban en el escenario- que sudaron la gota gorda-, al público - que bailaba tema tras tema sin aparente agotamiento- y hasta a un paisano que pasaba por la carretera cuando salí a llamar por teléfono y que diciendo “oye, que bien suena esto” entró al concierto encantado.
Nos ofrecieron dos pases potentes y bien extensos, en el que fueron alternando temas de su propio repertorio -recogidos en los fantásticos discos que os recomendamos: “I was wrong” y “Close to Home” de Greg Izor , y  “Po’Boys” de King Bee- con algunos de clásicos armonicistas como James Cotton o Lazy Lester. En ese tiempo hubo de todo, desde blues Chicago en “Who you living to” ó “I’m yours”, pasando por Luisiana ‘I thought it would be me’ hasta temas más souleros y R&B.  Incluyendo algún tema que Izor se marcó con la guitarra (una sorpresa la versión del tema de Dylan “Girl from the north country” con Izar a la guitarra y Nacho Mendivil al bajo), un solo de rítmicas collejas (yo no lo vi, porque estaba fuera, pero me lo contaron), dúos flipantes y desbocados  con Emilio Arsuaga, que también se lució de lo lindo, y hasta un trío de armónicas con el amigo Manu Velasco que, allí presente, se animó a subirse al escenario, volviéndonos ya a los de abajo chiflados del todo.
Qué gran noche, amigos! Muy de agradecer a la banda “King Bee” la oportunidad de haber podido disfrutar de este pedazo de músico y de hacernos vibrar con lo que más nos gusta. Ojalá la vida nos cruce en más ocasiones. Y si es en Valles, mucho mejor.
Conchi Gálvez
Léelo n'asturianu


lunes, 23 de junio de 2014

THE SWEET VANDALS y GROOVETROTERS 04/JULIO/2014

Léelo n'asturianu
Otra fantástica noche que se cayó directamente en el saco de las que no olvidaremos. Autentica fusión entre público y músicos. Había ganas por ambas partes, y creo que las dos se quedaron totalmente recompensadas. Y ya que hablamos de recompensas, la primera nos llegó de la mano de los Groovetrotters, que supieron poner la temperatura ideal, os aseguro que la dejaron muy alta, para recibir a las estrellas de la noche. Por fin teníamos el placer de tener en Valles a uno de los grandes grupos de música negra de este país, que por cierto tuvieron reconocimiento internacional mucho antes de que se les diese por estas tierras.
 Uno de los grupos pioneros, de los primeros grupos que nos impactaron con su sonido, con esa fantástica voz, que nos dejó a todos con la boca abierta de admiración. Pues toda esa maquinaria en acción, era lo que iniciaba su andadura en una noche que no olvidaremos ni los de arriba ni los de abajo. Perfecta simbiosis entre público y músicos. Hay varios detalles, en concreto uno, que los que hayáis visto a los Vandalos en acción no creeréis pero que fue cierta: Santi Sweetfingers, bailando!!! Mayka, Pletórica, la cara de felicidad de Javi era para ver, y hablando de caras, las nuestras un poema. En fin, que lo dieron/dimos todo, todas y todos. Concierto “Infumable” porque si te ibas a fumar, te lo perdías, aunque solo fuera un tema. Temazo tras temazo por su parte y baile tras baile por la nuestra. Algun@s todavía hoy domingo tenemos agujetas.
Para cerrar ésta crónica, dejar por escrito las palabras que dijo Mayka Edjole la primera vez que oyó el nombre de la asociación: Con ese nombre, hay que hacer un festival de Música Negra allí. Muchas Gracias a todos y nos vemos en la siguiente. Un placer y que vaya bien. 
Gabino Diaz (El desván del guaje)
Léelo n'asturianu
www.thesweetvandals.com
thesweetvandals@gmail.com
THE SWEET VANDALS AFTER ALL







No podemos pasar sin transmitir a todos los que formamos esta asociación las palabras que Mayka nos envía y que agradecemos profundamente:
"De vuelta ya en casa, sólo tengo palabras de agradecimiento para todas las personas implicadas en la asociación Bocanegra, a Jorge, a la pareja del garitu, a mi querido guaje Gabino por vuestra hospitalidad y trato exquisitos y sobre todo por creer en la música en directo y hacerla posible y asequible a las gentes de vuestro entorno. En nombre de la banda y en el mío propio MIL GRACIAS POR TODO! Salud!"





miércoles, 4 de junio de 2014

TRIBUTO A JIMI HENDRIX

Léelo n'asturianu
Homenaje en toda regla al gran Jimi Hendrix de la mano del potente trío ‘Manic Depression’. La banda de Avilés, integrada por tres grandes admiradores del guitarrista magnético, estrenaba en Valles este sentido tributo en el que la magia del de Seattle inundó las cuatro esquinas de la sede y parte del extranjero.
Acudimos al concierto con una expectación fuera de lo normal por la especial querencia que setimos hacia el universo sonoro del que es para muchos el mejor guitarrista de la historia del rock’n’roll. Mucho se ha escrito acerca de la genialidad de Hendrix, de su originalidad, ingenio creativo, de su revolucionaria técnica, de sus directos incendiarios.  Para mí su música es, sobre todo, Libertad. Una música orgánica, sexual, absolutamente viva.
Los antecedentes de los tres intérpretes de la noche eran buenos. A Sergio ‘Tutú’ Fernández ya le habíamos visto tocar con ‘Alto Volto’ en Gijón y nos había convencido su elegante estilo en las cuatro cuerdas y su manifiesta conexión con Miguel Herrero a la batería. De éste poco queda por decir ya a estas alturas. Pasando por alto su nivelazo como productor, compositor o arreglista, destaca también como multi-instrumentista. Lo mismo te lo encuentras tocando la batería, que al bajo, la guitarra o el fliscorno, todo con una facilidad, un gusto y una versatilidad  pasmosas.  En fin, todo un talentazo musical el de este hombre, de lo mejorcito que tenemos en Asturias. El tercero de los componentes, Rubén Álvarez, era el más desconocido a priori. La curiosidad por saber quién ‘osaba’ llevar al escenario temas de este semidios del rock me mataba. Enseguida al verle la cara recordé que había pasado recientemente por nuestro escenario de Valles, formando parte de la banda de los hermanos Tejedor, en un papel básicamente rítmico frente al lucimiento de gaita y acordeón. En esta ocasión su forzoso protagonismo reveló un profundo conocimiento y amor por la obra de Hendrix, recreando toda su psicodélica energía y su genialidad.
La hora y media de concierto fue un continuum de los superhits de la Jimmi Hendrix Experience: Abrieron con el que da nombre a la banda, ‘Manic depression’, encadenando temazo tras temazo (los pongo sin orden porque no me pillé el setlist ni apunté nada, del subidón que llevaba): ‘Crosstown Traffic’, ‘Fire’ ‘Foxey ladie’, ‘Stone Free’ ‘Voodoo Child’, ‘Hey Joe’, ‘Little Wing’, el bluesazo ‘Red House’,‘The wind cries mary’’, ‘Purple Haze’, la versión de ‘Sunshine of your love’ de Cream y algún otro que seguro me habrá dejado en el tintero. A pesar de que en ciertos momentos se apreciaba la falta de rodaje del recién estrenado repertorio, la experiencia de estos profesionales estuvo en todo momento por encima de cualquier entuerto, del que salieron con soltura y estilo.
En el escenario, pura descarga de hard rock, psicodelia y blues con la libertad que el trío original supo inspirar. La base rítmica, con impecables líneas de bajo, junto a una batería sólida y contundente bajo la segura pegada de Herrero, al que le salía las baquetas volando de vez en cuando de pura caña, crearon unos recios mimbres para el lucimiento de la guitarra. Transmitiendo una palpable devoción por el Jimi original, Rubén recreó rifs, melodías, solos  y efectos sonoros de todo tipo. El equipazo que llevaba consigo le permitía emular con envidiable fidelidad las resonancias y efectos de la Fender de Hendrix, sus aullidos, sus texturas, su increíble densidad y al mismo tiempo su ligereza única. Todo ello con una oportuna dosis de improvisación, característica de la original Experience y en las que Rubén se mostró en todo momento muy cómodo.
A pesar de que no éramos muchos los presentes en la sala, el impecable sonido, la música envolvente y psicodélica, y las imágenes de Hendrix y su banda en la gran pantalla del escenario, nos sumieron a más de uno en un trance especialmente delicioso y sensual. Tras 90 minutos de selecto repertorio acabaron con un bis muy reclamado entre los que estábamos ya arrebatados, repitiendo el ‘Crosstown Traffic’ y la versión asturianizada pero igual de salvaje del himno estadounidense barras y estrellas, sustituido aquí por el ‘Asturias patria querida’.
Un concierto del que nos ha quedado un estupendo regusto y que habría hecho las delicias de cualquier aficionado a la música de Hendrix. Felicitamos al estupendo trío ‘Manic Depression’ grandes amigos de nuestra asociación y esperamos que esta actuación no haya sido la única y tengan ocasión de moverla por otras salas con su estupendo directo. Muy recomendable.
Conchi Gálvez

Léelo n'asturianu
Traducido por Miguel Isla

HEMEROTECA DE LOS CONCIERTOS Y ACTIVIDADES

DONDE ESTAMOS