lunes, 24 de septiembre de 2018

CONCIERTO 20 DE OCTUBRE _THE RAD TRADS



CONCIERTO 20 DE OCTUBRE 2018_ THE RAD TRADS

22h apertura de puertas para socios, 22h15 apertura puertas público, 23h 15 Concierto

Afincados en Nueva York, The Rad Trads son una de les bandas más excitantes y entretenidas de su ciudad por sus conciertos en prestigiosas salas como el Blue Note o el Webster Hall. Un estilo diverso de influencias de la música americana, la banda despliega tres poderosos instrumentos de viento, una base de ritmo firme, y cuatro voces principales para pasearse por los estilos de la música popular del soul al jazz, swing,rock, blues (tanto de Chicago como del Delta) siempre con una energía vibrante, que les hace parecerse a The Band cuando su batería John Fatum coge el timón de la voz principal metiéndose en la piel de Levon Helm, o a la Preservation Hall Jazz Band de New Orleans cuando se transforman en una brass band poseída por el delta del Mississippi. Han encabezado los festivales de Jazz & Blues de Atlanta, Rochester, Columbus y Russian River, han abierto los conciertos de Tom Jones, Charles Bradley, Taj Mahal, Buddy Guy, The Lone Bellow y girado con enorme éxito por Europa, Malasia y los Estados Unidos. Garantía absoluta de diversión y ritmo infatigable.

The Rad Trads regresan a nuestro país en octubre para presentar su disco debut publicado hace dos años, “Must We Call Them Rad Trad”. El disco mezcla sonidos que van desde el jazz más tempranero hacia las brass bands de New Orleans, R&B, el rock & roll clásico y el Delta y Blues de Chicago a través de una potente sección rítmica, metal y voces.
The Rad Trads originalmente surgieron por necesidad y amistad, la historia de toda a gran banda. 

No hace mucho tiempo, estos talentos, amigos se encontraron en el escenario en un pequeño club de Nueva York, concierto que duró más de tres horas. De ahí surgieron mil y una fuentes de inspiración: el funk de latón y cobre desde Nueva Orleans, el pantanoso blues del delta, el rock and roll, y jazz, que se fusionan en uno hasta evolucionar a The Rad Trads  como banda sonora.

The Rad Trads siempre ensanchan sus canciones con sonidos que contienen siempre elementos y temáticas enraizadas en la cultura norteamericana con una sabia y directa mixtura de rock, country, gospel, r&b, folk y soul, todo con ese tono sureño y nostálgico, amplificado por una emotiva parte vocal y de sección de vientos.


viernes, 17 de agosto de 2018

Conciertos de septiembre 2018 _ JOSH HOYER 15 DE SEPTIEMBRE _ MITCH WOODS 22 DE SEPTIEMBRE


Josh Hoyer y su banda Soul Colossal volvieron a conquistar la sede de Valles un año después de su estreno en Asturias. Fue aquella una noche de descubrimiento. Los artistas que llegan a tocar a Valles a veces son grandes desconocidos para el público, los discos publicados son difíciles de encontrar, y lo poco que se ve en youtube no suele reflejar con fidelidad el directo de la banda. Por eso los de Nebraska sorprendieron por su estilo, su carisma y energía en directo. La banda deslumbró y dejó un estupendo recuerdo, y esta segunda cita se acogía con ganas y expectación.  Procedentes de Nebraska, USA, volvían en su segunda gira española, y era obligado su paso por valles después de aquel inolvidable concierto.
Llegaron alegres y relajados, apoyados siempre por el afectuoso Benjamin Kushner, el guitarrista del grupo, quien ajeno a la ecuación espacio-tiempo saludaba en Valles como si 18 meses fuesen ayer y Nebraska, Pola Siero. La banda empezó el concierto con puntualidad y un aforo muy cómodo en la sala. Tras un par de temas pausados y de suave calentamiento, los temas fueron cogiendo fuerza e intensidad. Hoyer es un mago del funk soul, compone, canta y toca el piano con ardor, lanzándose como un huracán que se lleva por delante lo que pilla. Detrás tiene una banda compacta de buenos profesionales, que apoyan y realzan al Hoyher al solista. Empezando por el amigo Benjamin, técnica y sentimiento en la guitarra al 50%. Con un acompañamiento perfecto en los temas, se marcó dos o tres solos memorables en los temas de mayor improvisación, en los que reflejó su buena técnica y estilo, sin arrogancia ninguna. En la base rítmica, buena sintonía entre batería y bajo, este último nuevo en la banda, un músico preciso y elegante, con aires jazzeros en su técnica, destacando líneas y progresiones muy interesantes. Y en la trompeta, pandereta y animación suprema, el más joven de la banda, un chavalín todo energía, que sudó la camiseta desde el minuto cero.  Bailó más que tocó, aunque la caricia de la trompeta, aunque sea mínima, resulta siempre exquisita. Los temas fueron subiendo en ritmo e intensidad y duración, con largos fraseos e improvisaciones finales dando un estilo muy progresivo a esos temas de onda funk. Los músicos se encontraban cómodos y el público también, bailando y espoleando a los artistas. Recuerdo una sola balada, dedicada por Hoyer creo a su hija y/o esposa en medio de un mar de temazos mueve esqueletos que son el sello de la banda. Gustaron mucho, y tocaron un buen rato, dos bises incluidos, ya con el público entregado. Por segunda vez, lograron dejar a todo el mundo encantado.

La semana siguiente, no estábamos todavía repuestos de la paliza de los de Nebraska, llegaba a Valles su compatriota, el veterano y reconocido Mitch Woods, compositor y pianista de Jump, booggie, blues y Rock&Roll. Le acompañaban los músicos de la banda Mambo Jambo, todo un referente ya en España en estos ritmos old school.
El concierto fue un festival de música de los ’50, bien escogida para mover el esqueleto. Los trepidantes y alegres ritmos del piano fueron la base sin duda del concierto de Woods, que también cantaba los temas con soltura y desenfado, buscando siempre la complicidad y la cercanía del público. Tipo simpático y con un carisma muy de barrio neoyorquino, logró con su humildad y su cara de buena gente conectar con los presentes, a pesar de no hablar una palabra de español. Ciertos problemas técnicos con el piano -parece que se desprogramó- motivaron pausas en un par de temas para ajustarlo. Tras varios intentos sin éxito, la banda decidió parar un rato para dar por fin con la avería, unos minutos que bajaron un poco el tono del concierto, que ya estaba empezando a animarse. Enseguida volvió Woods a tomar las riendas con esa sonrisa pícara y esa aparente facilidad para aporrear el piano, encadenando vertiginosamente escalas, saltos y acordes. Aprovechó para presentar y recomendar su nuevo disco, que trae a la gira y que ha grabado con muchísimos músicos, entre ellos Taj Majal pude entender.
En la banda, todos respondiendo con maestría, desatacando el saxofón de Dani nelo que aullaba con energía y autoridad. Se marcó varios solos muy aplaudidos por el público por su espectacularidad. En la guitarra, Mario Cobo, elegancia y destreza, y en la base rítmica impecable, contrabajo y batería, muy buenos también. Una banda acompañante, se supone que con pocos ensayos, que supo estar a la altura de Woods y su estilo y que gustó a los fans llegados de distintos puntos de Asturias.

Nos vemos en Valles. Conchi Gálvez

lunes, 18 de junio de 2018

SÁBADO 07 DE JULIO 2018_SUGAR DADDY & THE CEREAL KILLERS


Extraordinario concierto el disfrutado con los italianos Sugar Daddy and the Cereal killers. Un verdadero torbellino de swing, boogie, jump y rythm’ blues que hizo vibrar la sede de Valles como en los mejores antros de Chicago. La banda de Milan tiene un directo impactante. Sonido compacto, simpatía y elegancia, eficacia y buena entrega de los músicos y un repertorio para estar bailando de principio a fin. Fielmente seguidores del estilo y la estética de los combos de los años 40/50 que tocaban en aquellos clubs bulliciosos, desdibujados por el humo y el sudor, fue imposible resistirse a sus trajes italianos, su sonrisilla seductora y sus bigotines old school.
Sugar Daddy, como impecable vocalista y front man de la banda estuvo pendiente del público y de sus compañeros permanentemente, sudando la camiseta a base de bien, cantando con entrega, hablando con el público de manera distendida, cogiendo la guitarra en algún tema, dándole a los platos, interaccionando con el resto de la banda. Un conjunto impecable, con músicos como la copa de un pino: sección rítmica de batería y contrabajo, piano, y sección de viento con dos saxofones y trompeta, traviesos y geniales por igual. 
Música sin duda para ser bailada, imposible no hacerlo. Un perfecto aforo permitía a los presentes moverse sin agobios y sin meter el codo en el ojo a los del al lado, dando fluidez así a un público diverso: allí cisnes y patosos nos movíamos con más o menos gracia rendidos ante el estilo, la simpatía y el sonidazo de la banda. Sonaron temas propios y ajenos, algunos conocidos, no acertaría a decir cual, de ejecución impecable y a la vez apasionada. Allí seguimos todos bailando impregnados por ese swing irresistible, arrastrados por la voz de Sugar Daddy, los buggies del piano, la intensidad de los vientos, la fuerza de la batería, todo era rítmico y arrollador. Casi dos horas se marcaron los chavales; los del público acabamos emocionados, con un subidón total y muy agradecidos. Ellos también se fueron contentos, directos a un día de doble bolo en Bilbao y Logroño que debió resultarles de lo más movidito. 
Con este concierto la Asociación Bocanegra cerraba programación hasta septiembre, dando paso a las imprescindibles romerías y verbenas que abundan en tantos pueblinos de la comarca en estos meses, y que la gente también quiere disfrutar. Volvemos cuando maduren las manzanas! nos vemos en Valles.


Conchi Gálvez

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